
Miedos embarrados de ilusión,
con el corazón en la mano y
ahora rota esta pasión,
mendigos de vidas próxima que inquieta
la historia de una pequeña enamorada,
en estado de gestación.
Un beso fue el último recuerdo
de aquel inolvidable encontrón,
pues meses atrás una aventura sin protección,
que pasando los días fue una terrible preocupación,
ahora todo una evaluación.
Su lento caminar, ahora dibuja tu angustia,
sola como un sol y atada a tu vientre
sin pretextos para un retroceso,
pidiendo un receso,
para que antes de dormir....
llores.
Sabes bien que ya no lo verás,
y si el tiempo te favorece por allí lo encontrarás...
aunque la verdad sea dura,
tú, sola buscando al pasado
y él sin saber que su semilla dio resultado.
Miles de formas para atentar
viajan por tu cabeza durante un paseo y al despertar,
sintiendo miedos y deseos de tu futura
y confirmada maternidad,
que crece de forma silenciosa
y día a día se vuelve más poderosa.
Un cuerpo temblando de miedo,
sin respuestas, sin nada,
atravesando desiertos amorosos
y un huracán de dudas
que te deja fuera de toda ternura.
Déjame ayudarte sin barreras,
aun que lo que llevas en ti,
no tiene ni una pizca de mi,
pero déjame darte lo que te falta
y así compensar este vació,
para no dejar herido aquel hijo
que dentro de pocas horas
será un recién nacido.
Jiguem